Insignia

Módulo de computación individual · M022S
Nuestro best seller. La versión moderna del Origen, con líneas quebradas que cambian la cara de la sala. También con sacado para audífonos.
La sala también enseña.
Una sala de informática bien resuelta se planifica en siete decisiones: puestos, distribución, red, pantalla, iluminación, terminaciones y mobiliario. El mueble es la última, no la primera. En Forma y Color entregamos la sala completa y operativa en un solo proyecto llave en mano, financiable con la Ley SEP bajo una sola factura y una sola glosa del PME.
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Proveedor activoCuéntanos de tu sala
Levantamiento, diseño y presupuesto sin costo y sin compromiso. Te respondemos en menos de 24 horas hábiles.
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Cada decisión limita a la siguiente, y el mueble es la última, no la primera. Tú nos dices cuántos estudiantes tiene tu curso más numeroso; del cálculo de puestos a la última cortina, las resolvemos nosotros en un solo proyecto.
Un puesto por estudiante, más el del docente y holgura para mantención. Tú nos dices cuántos alumnos tiene tu curso más grande; el cálculo es nuestro.
Comparamos hileras, perímetro y columnas dobles sobre tus metros reales. En salas rectangulares suele ganar la mixta: caben más puestos y el profesor ve todas las pantallas.
Nuestro partner de ingeniería rehace la canalización según la planta nueva y entrega con su propia garantía. Tú no coordinas a nadie.
Te recomendamos la que conviene según el uso real de la sala y la instalamos dentro del mismo proyecto.
Cortamos el reflejo del sol sobre las pantallas sin dejar la sala a oscuras, y cambiamos los tubos por LED neutra con difusor.
Piso vinílico continuo y muros claros: lo último que se hace y lo primero que ve tu comunidad.
Con todo lo anterior resuelto, fabricamos los módulos para esta sala exacta y en los colores de tu colegio. Por eso calzan al centímetro.
La mayoría de los colegios llega con la pregunta al revés: "¿cuánto cuestan veinte muebles de computación?". Estas son las siete decisiones en el orden en que conviene tomarlas, porque cada una limita a la que sigue. Tomarlas por separado, en años distintos, casi siempre termina costando más.
Se dimensiona por el curso más numeroso del colegio, no por el promedio. Si el 8º B tiene 42 estudiantes, la sala tiene que resolver 42; si no, el colegio terminará dividiendo cursos cada vez que la use, que es justamente el problema que quería resolver.
El objetivo es un puesto por estudiante: es lo que permite una clase de programación, una investigación o una evaluación en línea sin que nadie mire la pantalla del compañero. A esa cifra conviene sumarle el puesto del docente y uno o dos puestos de holgura, porque siempre hay un equipo en mantención.
Puesto así, la pregunta deja de ser cuántos puestos poner y pasa a ser cómo hacer que quepan. Ahí la distribución hace casi todo el trabajo.

No tiene una respuesta única: se elige entre dos criterios que compiten, supervisión y densidad.
Hileras al frente. Es la más parecida a una sala de clases y la más cómoda para explicar desde la pizarra. Su punto débil es la supervisión: el docente ve espaldas, no pantallas. Además es la que más superficie consume, porque necesita un pasillo entre cada fila.
Puestos contra el perímetro. Los muebles pegados a los muros y el centro libre. Es la que más rinde en salas pequeñas, deja el cableado junto al muro y, parado en el centro, el profesor ve todas las pantallas a la vez. Su contra: cuando explica, los estudiantes tienen que girar.
Columnas dobles enfrentadas. Dos hileras cara a cara que comparten un ducto central: un solo ducto alimenta dos filas. Es la que mejor funciona en salas alargadas y la que más fácil escala si mañana se suman puestos.
Lo que hacemos en la práctica: en una sala rectangular la solución que más se repite es la mixta, con perímetro en los muros libres más una columna doble central. Aprovecha la superficie, concentra el cableado en dos recorridos y deja al profesor con visión de casi todas las pantallas.
Si la distribución cambia, la canalización actual deja de servir. Los enchufes y puntos de red quedan donde estaban los muebles viejos, no donde van los nuevos. Es una obra que hay que presupuestar desde el principio, no descubrir el día de la instalación.
Y ya que hay que intervenirla, lo sensato es renovar completa la instalación de corrientes débiles, no parcharla:
Nosotros gestionamos toda esa obra. La ejecuta una empresa de ingeniería especializada en corrientes débiles con la que trabajamos hace años, con su propia garantía, y deja la sala con cableado UTP categoría 6 nuevo de punta a punta. El colegio no coordina nada: un solo interlocutor, un solo cronograma.

Podemos implementar cualquiera de las dos, pero antes de mirar el precio conviene preguntarse qué uso real tendrá esa pantalla en esta sala.
En una sala de informática cada estudiante ya tiene su propia pantalla. La grande no es donde se trabaja: es donde el profesor muestra, casi siempre duplicando su computador para guiar un paso a paso. Para eso, un Smart TV de gran formato suele tener mejor relación precio/utilidad; la superficie multitáctil, la cámara y el software de una pizarra interactiva tienden a quedar sin uso.
La pizarra se justifica cuando hay un uso concreto: clases híbridas, videoconferencia o trabajo colaborativo sobre la pantalla. Y un argumento que a los sostenedores les hace sentido: la diferencia de precio alcanza para las cortinas, la luminaria o dos puestos más. El tamaño que mejor funciona en esta sala está entre 70 y 85 pulgadas.
El sol directo sobre una pantalla la vuelve ilegible, y ningún ajuste de brillo lo arregla. Si la sala recibe sol de mañana o de tarde, hay horas en que esos puestos simplemente no se pueden usar.
La solución es más barata de lo que parece: cortinas roller de tela sunscreen. Filtran el deslumbramiento pero dejan pasar luz difusa. Desaconsejamos el black-out: una sala a oscuras obliga a usar luz artificial todo el día y aumenta el contraste entre la pantalla y el entorno, que es lo que cansa la vista.
En paralelo conviene cambiar la luminaria por LED de luz neutra y con difusor, para que no se refleje en los monitores ni parpadee. Cortinas y luminaria las instalamos nosotros dentro del mismo proyecto.

Es lo último que se decide y lo primero que se ve. El piso de una sala de informática se ensucia distinto, porque los equipos aspiran polvo y lo concentran en el suelo: conviene una superficie continua y fácil de limpiar, como un piso vinílico que se instala sobre el existente sin obra gruesa.
La pintura es la intervención de mejor retorno visual. Un tono claro y neutro amplía la sala y refleja mejor la luz. Conviene evitar colores saturados en el muro frente a las pantallas; si el colegio quiere color, el lugar es el muro del fondo o el frente de los módulos.

Recién aquí. Con los puestos definidos, la distribución elegida y el cableado resuelto, el mueble deja de ser una compra por catálogo y pasa a ser una pieza dimensionada para esta sala: cuántos puestos por módulo, qué profundidad, por dónde entra el cable y dónde va el ducto.
Si además hay que renovar los equipos computacionales, se incorporan al mismo proyecto. Trabajamos siempre sobre la sala completa, no sobre compras sueltas. Más abajo están los cinco módulos de la Línea Enlace.

No trabajamos con un módulo único. Según la distribución, la superficie y el presupuesto, la sala pide uno distinto. Estos son los cinco de la Línea Enlace, fabricados en terciado de 18 mm en nuestra planta y dimensionados sobre el plano de tu sala.



Módulo de computación individual · M022S
Nuestro best seller. La versión moderna del Origen, con líneas quebradas que cambian la cara de la sala. También con sacado para audífonos.

Módulo de computación individual · M020S
Ovalado, de líneas limpias y con divisiones laterales que le dan a cada estudiante su propio campo de trabajo. Funciona contra el perímetro o en hileras.

Módulo con soporte para audífonos · M021S
El Origen con un sacado superior para colgar los audífonos. Para salas que se usan en idiomas, música o cualquier contenido con sonido.

Módulo de cubierta continua · M041S
Cubierta despejada, sin mamparas que corten la vista, y audífonos bajo la cubierta. El profesor ve la sala completa de una sola mirada.

Módulo de 3 o 4 puestos · M320
Varios puestos sobre una sola estructura: baja el costo por puesto con el mismo terciado y las mismas terminaciones del resto de la línea.
📏 No hay medida de catálogo. Los cinco se fabrican a la medida de tu sala y en los colores de tu colegio.
Sin renders ni fotos con IA. Son salas reales, con mobiliario nuestro, fabricado e instalado por nosotros. Hemos instalado más de 80 salas de informática en los últimos diez años, y cada una se dibujó sobre el plano real de su colegio.













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Es la pregunta que más destraba proyectos: el director rara vez duda de qué quiere, duda de con qué recursos.
La renovación completa se financia con fondos SEP bajo una glosa asociada a una acción del Plan de Mejoramiento Educativo. Mobiliario, red, pantalla, cortinas, luminaria y terminaciones entran como un único ítem, con una sola rendición.
Muchos DAEM y Servicios Locales de Educación Pública financian su equipamiento con el Fondo de Apoyo a la Educación Pública (FAEP). Los particulares subvencionados y pagados lo hacen con recursos propios del sostenedor.
La fuente de financiamiento y el mecanismo de compra son cosas distintas. Según el monto, el sostenedor público compra por Compra Ágil o por licitación pública; estamos habilitados en Mercado Público para ofertar por ambas vías.
En todos los casos armamos la propuesta técnica y el desglose que el sostenedor necesita para justificar el gasto, sin costo y sin compromiso de compra.
Entre 3 y 5 semanas de trabajo desde la orden de compra, según las características del proyecto. La instalación se coordina para la ventana en que el colegio pueda entregar el recinto, normalmente vacaciones de invierno o de verano.
Superficie, curso más numeroso, equipos que usan y dónde están los puntos de energía y red.
Medimos en terreno o trabajamos sobre tu plano.
Ves la sala antes de que exista, con el desglose por ítem.
En nuestra planta en Chile, con las medidas de tu sala.
Red, mobiliario y terminaciones en un solo cronograma. El colegio no coordina proveedores.
Así se vive una sala renovada




Por contar estudiantes, no por cotizar muebles. Primero se define para cuántos puestos se dimensiona la sala, usando el curso más numeroso del colegio; después la distribución, y recién entonces la instalación de redes, la pantalla, la iluminación, las terminaciones y el mobiliario. Cambiar el orden obliga a rehacer trabajo.
Depende de si se prioriza supervisión o densidad. El perímetro rinde más en salas pequeñas y permite ver todas las pantallas desde el centro; las hileras al frente son más cómodas para la clase expositiva pero consumen más superficie; las columnas dobles enfrentadas son las más eficientes en cableado. En salas rectangulares lo habitual es combinar perímetro con una columna doble central.
Se dimensiona por el curso más numeroso del colegio, no por el promedio, apuntando a un puesto por estudiante y sumando el puesto del docente y uno o dos de holgura. La pregunta difícil no suele ser cuántos puestos, sino cómo hacer que quepan: una misma sala admite bastantes más puestos con una distribución bien resuelta que con las hileras de siempre.
Si la distribución cambia, sí: los enchufes y puntos de red quedan donde estaban los muebles antiguos. Y como la canalización ya se interviene, conviene renovar completa la instalación de corrientes débiles en la misma obra: pasar de categoría 5e a categoría 6 cuesta poco con el muro abierto y mucho dos años después.
La gestionamos nosotros. La ejecuta una empresa de ingeniería especializada en corrientes débiles con la que trabajamos hace años, con su propia garantía, y deja la sala con cableado UTP categoría 6 nuevo. Coordinamos los plazos de la obra eléctrica, la fabricación y la instalación para que el colegio no tenga que gestionar nada: un solo interlocutor y un solo cronograma.
Depende del uso. Si la pantalla se va a usar para duplicar el computador del profesor y guiar la clase, un Smart TV de gran formato suele dar mejor relación precio/utilidad, porque cada estudiante ya tiene su propia pantalla. La pizarra interactiva se justifica cuando el colegio va a usar de verdad la superficie táctil, la videoconferencia o las aplicaciones de clase interactiva.
Cortinas roller de tela sunscreen. Filtran la radiación y cortan el deslumbramiento sobre las pantallas, pero dejan pasar luz natural difusa. Desaconsejamos el black-out: oscurecer del todo la sala obliga a usar luz artificial todo el día y aumenta el contraste entre la pantalla y el entorno, que es lo que cansa la vista.
Entre 3 y 5 semanas de trabajo desde la orden de compra, dependiendo de las características del proyecto. La instalación se coordina para la ventana en que el colegio pueda entregar el recinto, normalmente vacaciones de invierno o de verano.
No conviene. El mobiliario de oficina está dimensionado para adultos y para un uso que no incluye golpes, apoyos bruscos ni mochilas. En un colegio falla antes y no permite ajustar la altura de la cubierta al ciclo de los estudiantes.
El Ministerio de Educación la nombra "laboratorio de computación" en sus programas, junto a la biblioteca CRA y la sala de profesores. En los colegios se usa indistintamente "sala de informática", "sala de computación" y "sala de Enlaces".
Por la Red Enlaces, el programa de informática educativa que el Mineduc creó en 1992. En 2018 el Centro de Innovación del Ministerio se instaló sobre sus bases y el programa dejó de llamarse así, pero el nombre de la sala quedó instalado en los colegios.
Sí. La renovación completa se financia con fondos SEP bajo una glosa asociada a una acción del Plan de Mejoramiento Educativo. Todo el proyecto se ejecuta bajo una sola factura y una sola glosa: mobiliario, cableado, pantalla, cortinas, iluminación y terminaciones entran como un único ítem, no como seis compras separadas, con una sola rendición.
Además de la SEP, los sostenedores municipales y los Servicios Locales de Educación Pública suelen usar el FAEP, y los colegios particulares, recursos propios. La fuente de financiamiento no es lo mismo que el mecanismo de compra: según el monto, la adquisición se formaliza por Compra Ágil o por licitación pública. Armamos la propuesta técnica y el desglose para cualquiera de esas vías.
Sí. Hacemos el levantamiento, el diseño y el presupuesto sin costo y sin compromiso de compra. Muchos colegios lo usan para dimensionar el proyecto y justificar el gasto ante su sostenedor.
Hacemos el levantamiento, el diseño y el presupuesto sin costo. Muchos colegios lo usan para dimensionar el proyecto y justificar el gasto ante su sostenedor.
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